jueves, 7 de enero de 2010

El licántropo, la luna llena y la mujer luciérnaga

El licántropo alza su hocico hacia la luna y en medio de su aullido descubre a la mujer luciérnaga. Y sabe enseguida que no soportará distanciarse de ese cuerpo volátil que en su noche es la única luz fuera de la luna llena

1 comentario:

maritza dijo...

lo de cuerpo volátil me gusta, es lo mas certero